Prueba Mazda6 SW restyling 2.2 DE 163 Sportive: pequeño salto adelante

mazda6-sw-de-163-sportive-portada

 

mazda6-sw-de-163-sportive-16-300x200
©Cochesafondo

Prueba realizada por Gabriel Esono

Hay dos tipos de automóvil que una marca con ciertas ambiciones comerciales está obligada a producir si quiere mantenerse en el mercado europeo con ciertas garantías. Uno debe de ser un compacto, por lo menos con carrocería de 5 puertas, aunque si se acompañan con otras variantes, mejor que mejor.

mazda6-sw-de-163-sportive-200x300
©Cochesafondo

Otro debe ser una berlina media, de más de cuatro metros y medio, a poder ser de formato más bien clásico, de tres volúmenes, si bien las carrocerías de cuatro puertas más portón trasero no son para nada mal vistas. Lo que sí es obligatorio, en cualquier caso, que es tenga en su gama un familiar.

Esto lo tienen bastante claro en Mazda, marca que siempre ha contado con modelos de estas características en su catálogo. Lo que, sin embargo, forma parte de su historia más reciente, es que sus coches ofrezcan un aspecto ciertamente deportivo. Y quien dice deportivo, dice atractivo, porque después del fallido experimento de la exclusiva gama Xedos, la orientación dinámica de sus productos más representativos ha venido siendo una constante desde que llegó al mercado el primer Mazda6.

mazda6-sw-de-163-sportive-18-300x200
©Cochesafondo

Esta forma de concebir el automóvil no ha cambiado con el restyling que han aplicado a su segunda generación. Con ella, no sólo se separa claramente a la familia media-alta de Hiroshima de sus paisanos japoneses, el Toyota Avensis y el Honda Accord, sino también de gran parte de lo que se puede encontrar en un segmento plagado de automóviles de aspecto (y talante) más bien conservador.

Y tiene su lógica, porque si Volkswagen Passat es el líder de ventas entre este tipo de coches, algo habrá tenido que ver que juegue a ser un tipo serio. Y como éste, se pueden nombrar al Opel Insignia, al Peugeot 508, al Renault Laguna, al Citroën C5, al Ford Mondeo o al SEAT Exeo, todos ellos grandes rodadores, pero que no alardean, como sí lo hace Mazda, de un comportamiento divertido.

Quiero leer más »

Sé el primero en comentar